PRIMO ROUND

El Manifiesto de la Accesibilidad

En lo que creemos, cómo trabajamos y alguna verdad incómoda que normalmente nadie os cuenta.

Desde el 28 de junio de 2025 todo el mundo habla de accesibilidad digital. Lástima que muchos hablen de ella para venderos el miedo: la multa a la vuelta de la esquina, el plazo “ineludible”, el plugin milagroso que por 49 euros al mes os pone “en regla” mientras dormís. Nosotros hacemos otro oficio: combatimos el miedo con el conocimiento. Nos ocupábamos de accesibilidad antes de que se pusiera de moda y seguiremos ocupándonos de ella cuando la moda haya pasado.

Este manifiesto dice cómo pensamos y cómo trabajamos. Está escrito para ser claro, no para ser simpático. Si al decirlo pisamos algún pie, paciencia: no podemos gustar a todos; preferimos ser útiles a quien nos lee.

Nuestras verdades de fe

1. La accesibilidad la hacen las personas, no los programas

Los controles automáticos son útiles, nosotros mismos los usamos a diario. Pero cubren solo una parte del problema: una herramienta os dirá que a una imagen le falta el texto alternativo, jamás os dirá si ese texto tiene sentido para quien lo escucha con un lector de pantalla. Os dice que un contraste es 3,9:1 en vez de 4,5:1, no os dice que vuestro formulario de contacto es un laberinto para quien navega con el teclado.

Y luego están ellos: los overlays, los widgets, los add-on “mágicos” que prometen la accesibilidad instantánea con una línea de JavaScript. Digámoslo sin rodeos: ningún plugin sustituye el trabajo de un desarrollador que hace un sitio bien hecho. Un sitio construido correctamente no necesita maquillaje; un sitio construido mal no lo salva un parche automático. Quien os cuente lo contrario os está vendiendo un sello, no la accesibilidad.

A una persona con discapacidad no le interesa que en el pie de página esté la Declaración de Accesibilidad. Le interesa que el sitio funcione. El papel sirve a la ley; la accesibilidad sirve a las personas.

2. La accesibilidad no es otro fastidio más

Sabemos qué estáis pensando: después del RGPD, los banners de cookies y la factura electrónica, aquí llega el enésimo trámite impuesto desde arriba. Os entendemos. Pero es la perspectiva equivocada: la accesibilidad es una oportunidad para elevar la calidad del producto. Un sitio accesible tiene código más limpio, estructura más clara, contenidos que se entienden, formularios que no hacen maldecir. Funciona mejor para quien usa un lector de pantalla y para quien mira el móvil bajo el sol, para quien tiene una discapacidad permanente y para quien lleva un brazo escayolado, para vuestros usuarios y —detalle nada desdeñable— para los motores de búsqueda.

Quien trata la accesibilidad como un impuesto la pagará dos veces: la primera por el remiendo apresurado, la segunda por rehacer las cosas bien. Quien la trata como un requisito de calidad la paga una sola vez y se encuentra con un producto mejor.

Nuestro enfoque

Education first: primero las cabezas, luego el código

Sin formación, la accesibilidad no entrará nunca en la empresa: seguirá siendo para siempre una carga que endosar a otro, una partida de gasto que aplazar. Nuestra primera intervención no es nunca sobre el código, es sobre las personas: quien escribe los contenidos, quien diseña las interfaces, quien desarrolla. Además, la normativa lo dice con claridad: quien presta servicios debe formar adecuadamente a su personal sobre el tema. Por eso hemos realizado un curso online de 4 horas — “La Accesibilidad Web para tu negocio” en Udemy — utilizado tanto por estudiantes de todo el mundo como por empresas para cumplir precisamente con esa obligación formativa. Cuando la accesibilidad deja de ser un misterio, deja también de dar miedo.

Progressive interaction: no basta “una pasada”

La accesibilidad no es un certificado que se cuelga en la pared: es una práctica. Un sitio cambia cada semana —nuevas páginas, nuevos contenidos, nuevos plugins, nuevos errores— y la Declaración de Accesibilidad, por ley, debe actualizarse al menos una vez al año. Por eso trabajamos con escaneos sucesivos y monitorización continua: primero se resuelven los problemas estructurales, luego las páginas interactivas, luego los contenidos; y se sigue observando, porque cada publicación puede introducir una nueva barrera. Quien os vende “el análisis único” os vende una fotografía: bonita, pero envejece al día siguiente.

Colaboramos con quien la estudia

La accesibilidad es una materia viva, estudiada y hecha evolucionar en las universidades. Nosotros no fingimos saberlo todo: colaboramos con investigadores universitarios que estudian la accesibilidad como oficio e involucramos a personas con discapacidad en las verificaciones, porque ningún experto puede sustituir la experiencia directa de quien se topa con las barreras cada día. Apoyamos y participamos en Accattivante Accessibile, el concurso nacido en 2022 en ámbito académico que reta a estudiantes y recién graduados a demostrar algo en lo que creemos desde siempre: un sitio accesible puede —y debe— ser también bonito. Somos patrocinadores de casi todas las ediciones: las referencias del proyecto están al pie de esta página.

La accesibilidad no termina con el sitio web

Sería cómodo que bastara con arreglar el sitio. Pero vuestro universo digital es más grande: un webinar, la grabación de un evento publicada online, las diapositivas de un ponente, un PDF descargable, un boletín son contenidos digitales a todos los efectos —y las barreras no distinguen de formato.

Un vídeo bajo demanda sin subtítulos es una puerta cerrada. Diapositivas con textos gris claro sobre fondo blanco son una puerta cerrada. Un evento híbrido en una plataforma que no se navega con el teclado es una puerta cerrada. La accesibilidad abarca subtítulos y audiodescripciones, interpretación en lengua de signos, contrastes y tipografías de las presentaciones, ritmos y pausas de los eventos en directo, la elección misma del reproductor y de la plataforma. Escribimos sobre ello con regularidad —guías operativas, no palabrería— en eventpills.it, nuestra revista para quien organiza eventos.

Quién da la cara

Este manifiesto no lo ha escrito un departamento de marketing: es la forma en que trabajamos, firmada por quien responde personalmente de los proyectos de accesibilidad de Primo Round. Marco Regazzo, fundador y administrador de Primo Round, se ocupa de accesibilidad digital confrontándose cada semana con departamentos legales, equipos de desarrollo y redacciones; es autor del curso “La Accesibilidad Web para tu negocio” y participa en Accattivante Accessibile junto a quien la accesibilidad la enseña y la estudia.

No vendemos miedo, no vendemos prisa, no vendemos sellos. Explicamos, formamos, arreglamos y nos quedamos. Si buscáis a alguien que os diga que todo es fácil e inmediato, no somos nosotros. Si buscáis a alguien que os diga la verdad, adelante: el primer round empieza ahora.

Anexo — Metodología de análisis

Esta es la parte que una Declaración de Accesibilidad puede citar directamente: cómo llevamos a cabo el análisis, criterio por criterio. La contamos aquí porque la transparencia es el mejor antídoto contra los timos.

Primero la ley, luego las herramientas

La directiva europea de accesibilidad (EAA), por sí sola, es papel mojado: cuentan las transposiciones nacionales. Fechas, sanciones, órganos de vigilancia e incluso la versión de las WCAG de referencia cambian de país en país. Para España hablamos de WCAG 2.1/2.2 nivel A y AA y del marco del Real Decreto 1112/2018 y de la Ley 11/2023 que traspone la EAA; para Italia, de AGID como órgano de vigilancia. La lógica es siempre la misma: obligaciones inmediatas para los productos y servicios nuevos, plazos más amplios para lo preexistente. Traducido: no existe la urgencia que os cuentan. Hay tiempo para hacer un plan razonado, sin decidir a golpe de prisa y de miedo a las sanciones. Quien os mete prisa, por lo general, os está metiendo también la mano en el bolsillo.

Una muestra razonada, no un cuentakilómetros

La normativa no exige analizar cada página: exige verificar una muestra representativa que incluya todas las páginas con las que el usuario interactúa de verdad (contacto, registro, compra, subida de archivos). Escanear mil fichas de producto estructuralmente idénticas no aporta información: infla el presupuesto. La fórmula “coste por página multiplicado por número de páginas” —o peor, “coste por sitio multiplicado por número de sitios” cuando los sitios son clones— en la mayoría de los casos es una forma elegante de haceros pagar dos veces el mismo trabajo.

Máquinas y manos: más de 50 pruebas, la mitad de las cuales una herramienta no sabe hacer

Usamos una herramienta profesional de monitorización continua, configurada sobre la muestra de páginas acordada. Y luego pasamos allí donde las máquinas no llegan, con la verificación manual: la pertinencia real de los textos alternativos, la jerarquía lógica de los encabezados, el orden del foco navegando solo con el teclado, las etiquetas y los mensajes de error de los formularios, la legibilidad efectiva de los contenidos, los enlaces que tienen sentido incluso fuera de contexto (no, “haz clic aquí” no lo tiene). Donde hace falta, involucramos a personas con discapacidad y el apoyo de investigadores universitarios: es la diferencia entre marcar una lista de verificación y entender si el sitio se usa de verdad.

La checklist, criterio por criterio

Nada de secretos industriales: los controles que hacemos son los 56 criterios de conformidad de las WCAG 2.2, niveles A y AA, verificados uno a uno en cada página de la muestra. La tabla siguiente dice exactamente cómo verificamos cada criterio —con herramientas automáticas, a mano o con ambas— y quién debe intervenir cuando algo falla: el desarrollador o quien cuida los contenidos. Contadlos: 30 verificaciones automáticas y 26 que requieren ojos y manos humanas. Por eso la herramienta por sí sola, por profesional que sea, hace poco más de la mitad del trabajo.

Control (criterio WCAG 2.2 — nivel)Cómo lo verificamosQuién interviene
1.1.1 — Contenido no textual (A)AutomáticaTécnico + editorial
1.2.1 — Solo audio y solo video (grabado) (A)AutomáticaEditorial
1.2.2 — Subtítulos (grabados) (A)Automática + manualEditorial
1.2.3 — Audiodescripción o medio alternativo (grabado) (A)Automática + manualEditorial
1.2.4 — Subtítulos (en directo) (AA)ManualEditorial
1.2.5 — Audiodescripción (grabada) (AA)ManualEditorial
1.3.1 — Información y relaciones (A)AutomáticaTécnico
1.3.2 — Secuencia significativa (A)AutomáticaTécnico + editorial
1.3.3 — Características sensoriales (A)ManualEditorial
1.3.4 — Orientación (AA)ManualTécnico + editorial
1.3.5 — Identificar el propósito de la entrada (AA)AutomáticaTécnico
1.4.1 — Uso del color (A)AutomáticaTécnico + editorial
1.4.2 — Control del audio (A)AutomáticaTécnico + editorial
1.4.3 — Contraste (mínimo) (AA)AutomáticaTécnico + editorial
1.4.4 — Cambio de tamaño del texto (AA)AutomáticaTécnico + editorial
1.4.5 — Imágenes de texto (AA)ManualEditorial
1.4.10 — Reajuste del contenido (AA)ManualTécnico + editorial
1.4.11 — Contraste no textual (AA)ManualTécnico + editorial
1.4.12 — Espaciado del texto (AA)AutomáticaTécnico + editorial
1.4.13 — Contenido al pasar el cursor o con foco (AA)AutomáticaTécnico + editorial
2.1.1 — Teclado (A)AutomáticaTécnico
2.1.2 — Sin trampas para el foco del teclado (A)AutomáticaTécnico
2.1.4 — Atajos de teclado de caracteres (A)ManualTécnico
2.2.1 — Tiempo ajustable (A)AutomáticaTécnico
2.2.2 — Poner en pausa, detener, ocultar (A)AutomáticaTécnico
2.3.1 — Tres destellos o por debajo del umbral (A)ManualTécnico + editorial
2.4.1 — Evitar bloques (A)AutomáticaTécnico
2.4.2 — Página titulada (A)AutomáticaEditorial
2.4.3 — Orden del foco (A)AutomáticaTécnico
2.4.4 — Propósito de los enlaces (en contexto) (A)AutomáticaTécnico + editorial
2.4.5 — Múltiples vías (AA)AutomáticaTécnico + editorial
2.4.6 — Encabezados y etiquetas (AA)AutomáticaTécnico + editorial
2.4.7 — Foco visible (AA)AutomáticaTécnico
2.4.11 — Foco no oscurecido (mínimo) (AA)ManualTécnico
2.5.1 — Gestos del puntero (A)ManualTécnico
2.5.2 — Cancelación del puntero (A)ManualTécnico
2.5.3 — Etiqueta en el nombre (A)AutomáticaTécnico
2.5.4 — Accionamiento por movimiento (A)ManualTécnico
2.5.7 — Movimientos de arrastre (AA)ManualTécnico
2.5.8 — Tamaño del objetivo (mínimo) (AA)AutomáticaTécnico
3.1.1 — Idioma de la página (A)AutomáticaTécnico
3.1.2 — Idioma de las partes (AA)AutomáticaTécnico + editorial
3.2.1 — Al recibir el foco (A)AutomáticaTécnico
3.2.2 — Al recibir entradas (A)AutomáticaTécnico
3.2.3 — Navegación coherente (AA)ManualTécnico
3.2.4 — Identificación coherente (AA)ManualTécnico
3.2.6 — Ayuda coherente (A)ManualTécnico + editorial
3.3.1 — Identificación de errores (A)ManualTécnico
3.3.2 — Etiquetas o instrucciones (A)AutomáticaTécnico + editorial
3.3.3 — Sugerencias ante errores (AA)ManualTécnico + editorial
3.3.4 — Prevención de errores (legal, financiero, de datos) (AA)ManualTécnico
3.3.7 — Entrada redundante (A)ManualTécnico
3.3.8 — Autenticación accesible (mínimo) (AA)ManualTécnico
4.1.1 — Análisis sintáctico (A)ManualTécnico
4.1.2 — Nombre, función, valor (A)AutomáticaTécnico
4.1.3 — Mensajes de estado (AA)ManualTécnico

Para cada criterio nuestra checklist registra también la aplicabilidad al sitio concreto, la fecha de cada verificación, el resultado y las notas operativas: es esta documentación —página por página, criterio por criterio— la que se adjunta a la Declaración de Accesibilidad. No un juicio a ojo: un registro verificable.

Problemas divididos según quién debe resolverlos

Las no conformidades no son todas iguales. Están las estructurales —menú, cabecera, pie de página, plantilla— que, resueltas una vez, quedan bien en todo el sitio; las de las páginas interactivas, donde el usuario corre el riesgo de quedarse bloqueado; y las editoriales, que viven en los contenidos y se gestionan página por página, redacción en mano. El informe que entregamos razona así: para cada problema, quién puede resolverlo, cuánto impacta al usuario, en qué orden conviene intervenir. No un PDF para archivar: una herramienta de trabajo para desarrolladores, diseñadores y redactores —vuestros o nuestros—.

Declaraciones honestas, no sellos

La Declaración de Accesibilidad admite tres estados: conforme, parcialmente conforme, no conforme. Los tres son legítimos, siempre que digan la verdad y vayan acompañados de una hoja de ruta seria. Declarar “parcialmente conforme” documentando qué falta y cuándo se resolverá es un acto de responsabilidad; declarar “conforme” tras instalar un widget es una broma que tarde o temprano alguien os pedirá que expliquéis. Y cuando un usuario señala una barrera, la ley concede un plazo de respuesta: acompañamos a los clientes también ahí, hasta las eventuales interlocuciones con el órgano de vigilancia. Si nos equivocamos en algo nosotros, damos la cara nosotros.

Referencias — Concurso Accattivante Accessibile

El concurso, nacido en 2022, premia los sitios web que demuestran que accesible y atractivo pueden estar en la misma frase. Primo Round es patrocinador de casi todas las ediciones.

SEDI Viale Lunigiana 23, 20125 – Milano | Via delle Industrie 25/10, 30175 – Venezia


P.I. IT 04554800260 Privacy Policy e Cookie Policy